Gradiva. Revista de la Sociedad Psicoanalitica Mexicana.
Vol. III, núm, 2, pp. 110- 114
1989
Comentario al trabajo RESISTENCIAS DURANTE EL PSICOANÁLISIS de JAIME TOMAS IRURETAGOYENA presentado en la Sociedad Psicoanalítica de México, homenaje a Avenino González en 1981; presentación de un caso, trabajo conjunto de Tomás y González siendo ambos aspirantes a psicoanalístas didácticos en Buenos Aires, Argentina.
Al terminar la ponencia del Dr. Tomás I. de manera espontánea pidieron la palabra y comentaron el trabajo de la siguiente forma:
DRA. MARIE LANGER
DR. SANTIAGO RAMÍREZ.Parece particularmente importante este trabajo porque en cierto orden de cosas nos lleva a contrastar esta situación «hipomaniaca» que se resolvía en una situación de embarazo, con los casos que tan frecuentemente tenemos de esterilidad en ocasiones totalmente irreversibles a pesar de su condición psicogénica.
Yo tengo la impresión y aquí lanzaría también como pregunta de la misma manera que planteó una el Dr. Jaime Tomás, la siguiente: ¿Es el embarazo, en este caso, simplemente una situación defensiva en contra de una situación depresiva?, ¿o es una situación defensiva en contra de una situación que podría tener diferentes signos en la relación transferencial?, o bien, ¿la relación o la situación de embarazo es una nueva y muy importante relación de objeto? Una nueva y muy importante relación de objeto, no solamente es una situación —en ocasiones lo puede ser—, defensiva frente a la relación transferencial. Muy frecuentemente es una nueva relación de objeto que para poderse establecer hace necesario comúnmente que la libido se retraiga; no como situación defensiva, sino porque implica muy frecuentemente la elaboración de identificaciones introyectivas y proyectivas con la madre o con el feto, siendo la embarazada su madre o el feto y, teniendo actitudes de tipo particularmente rico con la relación de objeto.
Al hablar de preservar situaciones más profundas en la situación analítica, pienso que se plantea un problema similar al que surge con muchas chicas fóbicas cuyo tratamiento empezó a lo mejor por el análisis de una fobia a los azotadores y termina con un matrimonio; o bien en mujeres casadas, la situación con frecuencia empieza con una dificultad al embarazo que ya causando mecanismos hipogénicos de lo más abundantes, desde no tener relaciones sexuales entre el día 10 y el día 18 del ciclo —llegando al extremo de evitar todo contacto sexual—, o tener ganar de excretar después de los coitos, o bien tener fantasías fóbicas de que va a estallar el gas en la cocina cuando el marido está teniendo la eyaculación, cosas de ese tipo. La semana pasada finalizó un grupo en el cual era yo terapeuta, se terminó justamente con el nacimiento de un chico. Era un grupo de mujeres; no era un grupo heterogéneo, eran puras mujeres, y todas expresaron la relación de objeto que implicaba para ellas la situación total de embarazo y, si en ciertos sentidos frecuentemente decimos que la relación transferencial de ninguna manera —por bueno que sea el terapeuta— sustituye a una relación de objeto en la vida exterior, podemos decir que un terapeuta jamás es capaz de sustituir la relación de objeto con un bebé, somos muy inferiores a los bebés que una señora puede tener como relación de objeto. Gracias.
El Dr. Jaime Tomás en este momento procedió a contestar a los planteamientos realizados por la Dra. Langer y el Dr. Ramírez, así como a dos preguntas del público en el sentido de si la angustia de castración y la envidia del pene están presentes en las mujeres como lo planteó Freud y si las reacciones transferenciales y contratransferenciales impidieron que las sesiones —y el analista— sirvieran de continente a la patología de la paciente, principalmente a causa de los intentos de seducción de la misma.
DR. JAIME TOMAS. Agradezco las aportaciones y a la Dra. Langer porque me resulta tranquilizador oir que una persona de la experiencia de María Langer especialmente en casos de embarazo y todo lo que tiene que ver con la psicología de la mujer, esté de acuerdo en que es preferible no remover profundamente determinadas ansiedades durante el momento del embarazo, es lo que yo pienso también. Lo que pasa es que esto podría ser discutido a veces en medios analíticos en los cuales se cree un poco o demasiado quizá en la omnipotencia del psicoanálisis.
Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice el Dr. Santiago Ramírez: efectivamente nosotros como terapeutas no podemos sustituir una relación de objeto externa salvo en casos de transferencia ya realmente psicótica y mucho menos sustituir en la transferencia a un bebé, de manera sí, estoy completamente de acuerdo en que se crea una nueva relación de objeto, lo que pasaba en el caso de esta paciente, es que no podía tolerar esta nueva relación sin recurrir a mecanismos maniacos defensivos probablemente por que el aspecto persecutorio era muy importante en ella.
